_MG_9002

 

 

Mérida, Yuc., 19 de septiembre

 

El Comité Directivo de la Copa Yucatán HSBC de tenis juvenil, encabezado por Jorge Enrique Haro Giffenig, vio fructificar semanas de negociaciones intensas y de trabajo contra reloj, al firmar el día de ayer en la capital del país el contrato por el cual el torneo asciende del Grado 1 al Grupo A (500 puntos para el campeón), colocándose entre los nueve mejores certámenes del mundo en su categoría.

Hoy se ofreció en el Salón Ejecutivo del Club Campestre la acostumbrada conferencia de prensa en la que se da a conocer el póster oficial del torneo (este año se juega su edición número 32), pero esta vez trajo consigo varias importantes noticias para el tenis peninsular, destacándose, desde luego, el anhelado ascenso a la cima del tenis juvenil mundial.

“Ayer a las cuatro de la tarde firmé el convenio mediante el cual se nos asigna el Grupo A por tres años”, indicó Jorge Haro, quien resaltó el apoyo de las autoridades municipales y estatales, así como de los patrocinadores y del Club Campestre, que impulsó a los organizadores del ahora (por normatividad) XXXII Mundial Juvenil Yucatán HSBC- FMT.

“Querían que el nombre fuera sólo Mundial Juvenil, pero nosotros nos mantuvimos firmes en que debía incluir la palabra Yucatán, pues el mundo tenístico ya nos reconoce de esa manera”, señaló el director general del certamen, que este año, por vez primera en su historia, tendrá una duración de siete días (comenzará el lunes 19 y concluirá el día 25 de noviembre).

Entre otros, en la mesa de honor acompañaron a Haro Giffenig, Arturo Millet Molina, presidente del Club Campestre; Mauricio Millet Reyes, titular de la Asociación de Tenis de Yucatán, así como representantes del Gobierno Estatal, el Ayuntamiento de Mérida, y de las empresas patrocinadoras HSBC, Heineken, Bepensa Bebidas, Dunosusa, Telcel, Hyatt Regency Mérida y Bepensa Motriz, 

Trabajando contra reloj, viajando, conciliando y haciendo adecuaciones sobre la marcha se consiguió que el Grupo A trasladara su sede del Club Deportivo Chapultepec de la Ciudad de México (casa del Abierto Juvenil Mexicano) al Campestre de Mérida.

Se pretendía que el Mundial Juvenil Yucatán se jugara a partir del 12 de noviembre, fecha en que iniciaba el Abierto Juvenil Mexicano, pero se logró mantenerlo en las fechas ya previstas.

Será la segunda ocasión en que el certamen yucateco pertenezca al Grupo A, en el que estuvo en 2002, cuando se disputaba la sede con la Copa del Café (Costa Rica) y el Casablanca (Estado de México), al que finalmente le fue asignada esa categoría.

El Grupo A incluye a los nueve mejores torneos del mundo para jugadores de hasta 18 años de edad. En esta categoría se incluyen a los cuatro eventos juveniles de Grand Slam (Australia, Wimbledon, Roland Garrós y U.S. Open) y cinco eventos distribuidos en diferentes partes del mundo.

Otra de las importantes noticias reveladas hoy fue que el Grado 1 que tenía la Copa Yucatán no se perderá, pues un torneo de este nivel se llevará al cabo en la ciudad de Campeche, del 12 al 17 de noviembre.

De este modo, habrá jugadores que puedan participar en ambas competencias sin necesidad de traslados largos y cansados, y de aquí se trasladarían a los Estados Unidos para ver acción en el Eddie Herr y el Orange Bowl.

Jorge Haro Giffenig indicó que al ascender al Grupo A aumentará la calidad de los jugadores que intentarán participar en el Mundial Juvenil Yucatán.

Entre los tenistas que ya mostraron interés en venir a jugar a Mérida están el argentino Sebastián Báez y los colombianos Nicolás Mejía y María Camila Osorio. El primero es el actual número dos del ranking juvenil de la ITF y los segundos están en el sexto escalón de sus respectivas ramas.

La posibilidad de que Yucatán recibiera el Grupo A comenzó a gestarse hace cuatro meses, pero fue hasta ayer cuando se firmó el convenio.

Se mencionó en varias ocasiones que con este ascenso se cumple el sueño de Jorge Robleda Moguel, creador de la Copa Yucatán, de colocar al torneo entre los nueve mejores del mundo. También se vuelve realidad el anhelo de Haro Giffenig de instalar al certamen en la cima, uno de sus objetivos desde que asumió hace años la dirección general del evento.

El póster conserva su esencia de resaltar las raíces mayas al incluir el castillo de Chichén Itzá y el simbólico juego de pelota. También se aprecian los colores patrios: verde, blanco y rojo.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *